Descubrirse a uno mismo

quienEl Coaching es una disciplina, una técnica y una herramienta que permite a las personas lograr resultados extraordinarios en sus vidas personales y profesionales. A través de la indagación, el Coach acompaña al Coachee en la búsqueda de su Ser más profundo. Decimos que, de manera natural, el proceso de coaching permite a la persona incrementar su nivel de autoconocimiento. Esto es así porque la persona profundiza en ella misma a unos niveles que nunca antes había hecho.Las personas vivimos completamente enfocadas hacia afuera, con el foco en los demás y en las situaciones, juzgando lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Discriminando entre lo que está bien y lo que está mal, lo que nos parece justo o injusto. Nos olvidamos de mirarnos a nosotros mismos en un espejo y de vernos tal y como somos. Nadie antes nos enseñó a recorrer este camino.

El Coach ayuda a la persona a descubrirse, a conocerse y saber qué le mueve y qué le motiva en esta vida, le ayuda a entrar en “coherencia con uno mismo” y para ello utiliza cuatro momentos distintos:

  1. Momento para definir objetivos; en ocasiones las personas pedimos un cambio, sabemos que necesitamos progresar, avanzar, transformar algo en nuestras vidas, pero no sabemos exactamente el qué. El Coach ayuda a definir qué se quiere lograr, ayuda a la persona a fijar metas claras y alcanzables. Metas y objetivos concretos que dirigirán las acciones y decisiones de la persona evitando el movimiento sin rumbo y sin dirección. Las personas necesitamos saber adónde vamos para elegir correctamente el camino. Esta fijación de metas genera compromiso y responsabilidad en uno mismo y facilita en enfoque en cualquier proceso de cambio y transformación.
  2. Momento para valorar lo que ya está en uno mismo; las personas tenemos muy desarrollada la capacidad de juicio, crítica y culpa hacia nosotros mismos. Nos pasamos la vida exigiéndonos más, pero somos incapaces de valorar nuestros éxitos, nuestros logros, en definitiva no vemos todo lo bueno que ya está en nosotros. Tenemos la mirada en la carencia y en lo que falta y esto nos impide crecer y confiar en nosotros mismos. El Coach acompaña a la persona en un viaje de autodescubrimiento donde se para a observar esos logros, esos resultados que se suelen pasar por alto, dando valor, agradeciendo y permitiéndose sentir orgullo de todo lo conseguido.
  3. Momento feedback y de imagen pública; obtener feedback de nuestro comportamiento es clave en cualquier proceso de desarrollo, pero la verdad es que no vamos por la vida preguntando a las personas de nuestro entorno cómo nos ven. Por ello, el trabajo que nos propone el Coach es muy interesante ya que nos da la llave a hacer una petición que de otra manera resultaría un poco extraña. Con el objetivo de nuestro proceso de crecimiento personal y profesional, el Coach, nos plantea preguntar al entorno qué aspectos positivos (fortalezas) y qué aspectos negativos (de mejora) ven en nosotros. Este ejercicio nos permite conocer el impacto que generamos en los demás. El objetivo no es tanto el valorar esta información como hechos consumados sino más bien observar la percepción que tienen los demás sobre nosotros y que está basado en nuestras acciones, en lo que hacemos más que en lo que somos. Por lo tanto resulta sencillo tomar consciencia, de que nuestras acciones, determinan nuestro ser. Y que si queremos cambiar como personas y como profesionales, nuestro cambio está en la acción y en nuestro comportamiento. (Ej. Una persona deja de ser “impuntual” cuando empieza a llegar puntual de manera repetida)
  4. Momento para preguntar y cuestionar; durante el proceso de coaching, el Coach utiliza la pregunta como herramienta clave para la reflexión y la toma de consciencia de la persona. Preguntas abiertas que nos permiten cuestionar lo establecido, preguntas que nos ayudan a profundizar en nosotros mismos para identificar emociones, motivaciones, inquietudes y necesidades. Preguntas para valorar y elegir. Preguntas que ayuden a la persona a tomar nuevas decisiones desde nuevos prismas. Y también preguntas que identifican aquellas creencias limitantes que suponen un lastre en el desarrollo personal y profesional. Tan importante como la pregunta, es el silencio, que permite crear un espacio de reflexión e introspección. El Coach hace la pregunta y se mantiene a la espera de que el Coachee encuentre la respuesta, su respuesta y por tanto su aprendizaje.

 

Nuria Carrasco Roldán, Socia Directora Blc Coaching & Mentoring

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